HABITOS QUE SABOTEAN TU SKINCARE

El contorno de ojos viendo cómo te quedas en tu teléfono hasta las 1am.
El ácido salicílico viendo cómo te revientas tus granitos, deja que el haga su trabajo.
Tu acné viendo como no lavas tus brochas desde que las compraste.
Tu ácido hialurónico viendo como no tomas ni 1 vaso de agua al día.
Tu limpiador viendo como te duermes con maquillaje.
Tu protector solar viendo como no lo usas porque estás en tu casa o el día nublado.
Por otro lado, me atrevo a decir que la causa no siempre está en la misma piel, lo que comes influye directamente en la salud de tu piel, sobre todo cuando éste produce un desequilibrio en tu microbiota intestinal.
La disbiosis ocurre cuando hay más bacterias malas que buenas en el intestino, generando inflamaciones que se reflejan en la piel.
Algunos alimentos que alimentan a las bacterias malas:
No siempre es inmediato pero el exceso a largo plazo el intestino lo siente y la piel responde, pero una piel inflamada no se trata solo con cremas como muchos creen, al contrario, necesitas de un hidratante y algún sebo regulador libre de toxico y alcohol que puedan irritar e inflamar aún más tu piel, muchas veces es tu intestino pidiendo ayuda y equilibrio.
Sin dejar de lado la parte emocional, muchas veces tenemos todos estos hábitos y factores bajo control, pero si no mantienes una salud mental equilibrada es posible que aún tengas problemas cutáneos, pero vaaamos que no existe la piel perfecta, tu piel no es una campaña publicitaria (no es real), no tiene por que estar perfecta para ser valiosa.