EMOCIONES Y PIEL

La conexión entre la piel y la mente tiene total relación, incluso con evidencia científica en psicodermatología.
La piel es un órgano vinculado a las emociones, enrojecimiento cuando tienes rabia o vergüenza, palidez cuando te sientes fatigada o enferma, sudoración o picor entre otras, como consecuencias de la activación somática.
¿Pero qué pasa cuando hay emociones negativas como el estrés o depresión? Existe una recaída de hormonas que favorece la inflamación y la disminución del flujo sanguíneo a la piel, irritando los nervios cutáneos y aumentando reacciones alérgicas.
La piel llama al sistema inmunológico para luchar, a través de neurotransmisores, neuropéptidos, hormonas y moduladores como la sustancia p, cortisol, adrenalina, serotonina e histamina, desregulando la respuesta inmune causando inflamación como la rosácea, acné, psoriasis y dermatitis.
Desencadenando un circulo vicioso, disminuyen los factores hidratantes naturales y retrasan los procesos de reparación de la piel.
Es por esto que mi llamado es a manejar y tomar acción en la inteligencia emocional, ya que es increíble el poder de nuestras emociones y mente, se que no es fácil, pero nos afecta negativamente a la calidad de vida de nosotros mismos, perdiendo la confianza y la autoestima.
Como es afuera es adentro, y viceversa, dependemos directamente del equilibrio entre tu cuerpo y mente, esto cambia automáticamente tu energía y por ende si tus emociones son positivas se verá reflejado en tu exterior.
Mi enfoque es sanar y tratar la causa raíz, no solo tus síntomas, desde lo que piensas, tus hábitos y lo que comes puede sanar tu piel de forma natural, tu cuerpo tiene ese poder.
Piel radiante, mente tranquila y corazón feliz.