CUIDA COMO TE HABLAS A TI MISMA.

¿Sabías que la piel es una prolongación del sistema nervioso?
La piel es un reflejo de tu interior y de lo que te sucede a nivel psicoemocional y mental. La piel tiene la capacidad intrínseca de reaccionar al estrés sin depender de una respuesta del sistema nervioso central.
Todos nuestros sistemas están conectados, tu cerebro cree todo lo que le dices, tus pensamientos tienen un poder, que muchas veces, subestimamos, desde la neurociencia, se ha comprobado que el cerebro procesa nuestras palabras y las interpreta como realidad, no distingue entre lo real y lo imaginario.
Cada vez que te criticas o te llenas de pensamientos negativos, tu cerebro activa mecanismos de respuestas ante el “peligro” incluso si solo existe en tu mente, esto genera un círculo vicioso de estrés que puede afectar tu salud física también.
Cambiar nuestra forma de pensar no es fácil, pero si es posible, la clave está en reconocer esos pensamientos, y detenerte para reemplazarlo por afirmaciones positivas.
Empieza a ser consciente de tus palabras, imagina que le estás hablando a un ser querido que quieres mucho, trátate con esa misma paciencia, compasión y respeto, por que al final tu mejor compañía serás tú misma, puede tomarte tiempo en ser consciente de esto, pero créeme que cada vez que eliges pensamientos positivos, tu mente lo creerá, y tu estado mental será mucho más placentero.